La tranquila temporada baja de los Broncos es realmente solo un patrón de espera
Los Denver Broncos, a pesar de todo lo que se habló de una "nueva era" después de Russell Wilson, en su mayoría han estado... tranquilos. Silenciosos, casi, si se descuenta el enorme traspaso de descarga salarial que envió a Wilson a Pittsburgh con un gran impacto de tope salarial muerto de 85 millones de dólares. Es el más grande en la historia de la NFL, por cierto. Y es una factura que Denver pagará por un tiempo.
Análisis clave
Miren, George Paton y Sean Payton han estado ocupados, claro. Liberaron al safety Justin Simmons, un Pro Bowler en 2023 que lideró al equipo con tres intercepciones, ahorrándole a los Broncos 14.5 millones de dólares. También cortaron al tackle defensivo D.J. Jones, liberando otros 10 millones de dólares. Esos movimientos fueron para deshacerse de peso, no para añadir jugadores de impacto.
¿Su gran fichaje? La firma del quarterback Zach Wilson. Sí, *ese* Zach Wilson. El tipo que lanzó solo ocho touchdowns y siete intercepciones en 12 partidos para los Jets la temporada pasada. Se espera que compita con Jarrett Stidham, quien inició dos partidos para Denver en 2023, por el puesto de titular. Eso no inspira exactamente confianza para una base de aficionados que soportó la peor ofensiva de la liga durante gran parte de los últimos ocho años. Denver ocupó el puesto 26 en ofensiva total en 2023, promediando solo 18.0 puntos por partido.
Desglosando
El problema es que los Broncos han estado atados por el contrato de Wilson durante meses. Entraron en la agencia libre con aproximadamente 17 millones de dólares en espacio salarial, menos de la mitad de lo que tenían muchos otros equipos. Así que, mientras otros clubes estaban desembolsando grandes sumas de dinero a agentes libres de primer nivel, Denver estaba mayormente observando desde la banca. Trajeron de vuelta al safety P.J. Locke con un contrato de dos años y 7 millones de dólares, una pieza sólida de profundidad que tuvo dos intercepciones el año pasado. También firmaron al ex tackle defensivo de los Jets, Malcolm Roach, quien registró 33 tacleadas en 17 partidos en 2023. Estas son piezas complementarias, no jugadores que marcan la diferencia.
La plantilla, tal como está, es un mosaico. Courtland Sutton, quien lideró al equipo con 10 touchdowns de recepción la temporada pasada, todavía está aquí, pero su futuro parece incierto. La línea ofensiva necesita ayuda, especialmente en la posición de guardia, donde Quinn Meinerz es un punto brillante pero la profundidad es escasa. En defensa, la partida de Simmons deja un vacío enorme. Patrick Surtain II es un esquinero de élite, pero no puede cubrir a todos.
Lo que esto significa
Hablando en serio: este equipo no está construido para competir en 2024. Ni en la AFC Oeste, ni contra Patrick Mahomes y los Chiefs, campeones del Super Bowl. Denver no ha vencido a Kansas City desde 2015. Eso son 16 derrotas consecutivas.
Este período de agencia libre tranquilo es un movimiento calculado, o al menos debería serlo. Señala una reconstrucción total, una demolición completa de lo que queda. Necesitan acertar a lo grande en el draft, especialmente con la selección número 12. Necesitan un quarterback del futuro, ya sea J.J. McCarthy, Bo Nix o Michael Penix Jr. No pueden permitirse otro fracaso.
Qué sigue
La directiva de los Broncos podría intentar presentar esto como "paciencia estratégica". Pero se parece más a "austeridad forzada". Están estancados, esperando que el dinero muerto de Wilson se libere antes de que puedan acelerar de verdad.
¿Mi opinión? Van a traspasar a Sutton antes de que empiece la temporada para obtener más capital de draft. El retorno no será enorme, quizás una tercera ronda, pero señalará la aceptación total de la reconstrucción.