Alarma de Carragher en Anfield: ¿Está Slot ya en la cuerda floja?
Jamie Carragher no se anda con rodeos, especialmente cuando se trata del Liverpool. Después del decepcionante empate 1-1 del domingo contra un equipo del Tottenham que lucha por la supervivencia, Carra se desahogó. Se preguntó en voz alta si el futuro de Arne Slot era, digamos, menos que seguro. Un empate contra el Spurs, que ahora ha ganado solo dos de sus últimos diez partidos de liga, se siente como una derrota cuando estás persiguiendo el título. Y para un club que acaba de ver a su legendario entrenador retirarse, cada punto perdido, cada actuación vacilante, se magnifica.
Mira, esto no se trata de un solo partido. Pero *sí* se trata de la óptica. El Liverpool se adelantó con el penalti de Mo Salah en el minuto 23, una típica definición clínica del Rey egipcio. Dominaron la primera mitad, acumulando 1.8 goles esperados (xG) frente a los escasos 0.3 del Tottenham. El partido parecía controlado. Luego vino el colapso de la segunda mitad. El Spurs, un equipo que no podía ganar hace unas semanas, encontró el empate a través de Brennan Johnson en el minuto 71. El impulso cambió por completo. Alisson Becker, que los ha salvado innumerables veces, se mostró poco convincente en el gol. Este no es el Liverpool que arrasó a los equipos en otoño, el que venció al Chelsea 4-1 el 31 de enero o goleó al West Ham 5-1 en la Copa de la Liga.
**La resaca post-Klopp es real**
Aquí está la cuestión: Slot aún no ha tomado las riendas oficialmente, y la sombra de Jurgen Klopp ya se cierne. Klopp, quien entregó el título de la Premier League en 2020 y la Champions League en 2019, construyó una dinastía. Inculcó una creencia, una energía implacable, que a menudo cubría las grietas. Esta temporada, incluso con un buen comienzo, las grietas se han estado mostrando. Han perdido puntos en seis de sus últimos diez partidos de liga, incluyendo derrotas ante el Arsenal y el Manchester United. Esa no es una forma de ganar el título, ni mucho menos. Han concedido 13 goles en esos diez partidos, un marcado contraste con la solidez defensiva de principios de temporada.
Los comentarios de Carra, aunque provocadores, tocan una ansiedad muy real entre la afición. El Liverpool ocupa el tercer lugar en la tabla, cinco puntos por detrás del líder Manchester City, que también tiene un partido menos. La carrera por el título, que se sentía tan viva hace apenas un mes, ahora parece un recuerdo lejano. Esta plantilla, con su mezcla de veteranos experimentados como Virgil van Dijk y talentos emergentes como Harvey Elliott, debería estar rindiendo mejor. El talento está ahí. La consistencia, sin embargo, no lo está. Quizás sea la fatiga mental de perseguir múltiples trofeos, o quizás sea el desgaste emocional de la inminente partida de Klopp. Pero sea lo que sea, está afectando el rendimiento. Slot entra en una situación en la que el listón está puesto astronómicamente alto, y la paciencia para cualquier cosa menos la perfección podría ser más corta que nunca. ¿Mi predicción? Si Slot no tiene un comienzo brillante la próxima temporada, ganando al menos cuatro de sus primeros seis partidos de liga, los susurros se convertirán en un rugido. La presión es inmensa, y para un club que exige trofeos, cualquier cosa menos el éxito inmediato podría hacer que esas preguntas sobre el "futuro" resurjan mucho más rápido de lo que cualquiera espera.
Lo digo ahora: el Liverpool terminará tercero esta temporada, asegurando la Liga de Campeones pero quedándose corto en el título, un final agridulce para la era Klopp que solo intensificará el escrutinio sobre Slot desde el primer día.
