Chelsea se salva por los pelos, pero el escrutinio no ha terminado
Así que, el Chelsea se salvó por los pelos. Y de qué manera. La Premier League anunció la semana pasada que los Blues no se enfrentarían a una deducción de puntos tras admitir infracciones de las normas financieras vinculadas a la era de Roman Abramovich. Estamos hablando de más de 47 millones de libras en pagos no declarados, amigos. Eso no es calderilla. En su lugar, el club recibió una fuerte multa de 10,5 millones de libras. Comparado con la deducción de 10 puntos del Everton a principios de esta temporada por una infracción de 19,5 millones de libras, o la sanción de cuatro puntos del Nottingham Forest por exceder su umbral de PSR en 34,5 millones de libras, el resultado del Chelsea parece... indulgente. Casi demasiado indulgente.
En serio: esto es una victoria para Todd Boehly y Clearlake Capital, aunque tuvieran que firmar un gran cheque. Heredaron un desastre, sin duda. Los pagos en cuestión se extendieron de 2012 a 2019, cubriendo un período en el que el Chelsea levantó dos títulos de la Premier League, la Liga de Campeones en 2012 y la Europa League dos veces. El club autodenunció estas irregularidades a la Premier League y a la UEFA después de que el nuevo grupo propietario asumiera el control en mayo de 2022. Esa transparencia probablemente jugó un papel importante en suavizar el golpe. La UEFA ya había multado al Chelsea con 10 millones de euros por problemas similares el pasado julio. Esto muestra un patrón claro de tratos financieros problemáticos que, francamente, te hacen preguntarte cuán profundo es todo.
Contexto e Historia
La cuestión es que la imagen aquí es dura para la Premier League. ¿Cómo se explica la disparidad? El gasto excesivo del Everton fue menos de la mitad de los pagos no declarados del Chelsea, sin embargo, fueron castigados duramente. La infracción del Forest fue de una escala más cercana, pero aun así resultó en una deducción. El mensaje que envía a otros clubes que intentan navegar por las complejas Reglas de Rentabilidad y Sostenibilidad (PSR) es, en el mejor de los casos, confuso. Algunos argumentarán que la cooperación y la autodenuncia del Chelsea fueron clave. Otros susurrarán sobre el trato preferencial que reciben los clubes más grandes de la liga. Y, sinceramente, es difícil argumentar en contra de esto último cuando se ven los números.
Esta multa, aunque sustancial, no cambia mucho la perspectiva inmediata del Chelsea en el campo. Actualmente ocupan el puesto 11 en la tabla de la Premier League con 44 puntos, una asombrosa diferencia de 30 puntos con respecto al líder Arsenal. El equipo de Mauricio Pochettino ha luchado por la consistencia, perdiendo 10 partidos de liga esta temporada. Una deducción de puntos los habría acercado peligrosamente a la zona de descenso, quizás incluso dentro de ella, haciendo que su próximo partido contra el Manchester United el 4 de abril sea aún más crucial. La presión sobre Pochettino ya es inmensa, especialmente después de su derrota en la final de la Carabao Cup contra el Liverpool, donde desperdiciaron varias oportunidades.
Miren, esta decisión significa que el Chelsea vive para luchar otro día sin la carga adicional de una deducción total. Pero no es una pizarra limpia. El club sigue bajo el microscopio por su actual cumplimiento de las PSR, especialmente dado su gasto sin precedentes bajo Boehly. Desde el verano de 2022, el Chelsea ha gastado más de mil millones de libras en traspasos, trayendo jugadores como Enzo Fernández por 106 millones de libras y Mykhailo Mudryk por 88,5 millones de libras. Han vendido algunos talentos, claro, pero su gasto neto sigue siendo asombroso. ¿Mi opinión? La Premier League está enviando un mensaje claro de que los problemas *históricos*, cuando se autodenuncian, podrían recibir un trato más suave. Pero van a ser absolutamente duros con las infracciones *actuales* de las PSR, especialmente con clubes como Aston Villa, Newcastle e incluso el Manchester City bajo un escrutinio creciente.
Situación Actual
No se sorprendan si el Chelsea se enfrenta a otro dolor de cabeza financiero en el futuro, quizás relacionado con su actual racha de gastos, en lugar de un problema del pasado. La paciencia de la liga tiene límites, y 10,5 millones de libras son solo un pago inicial por un buen comportamiento futuro.
