El regreso de Gavi no solucionará el problema del Barcelona con el Athletic Club
El Barcelona se vio... bien contra el Athletic Club en octubre, ¿verdad? Dos goles de Fermín López, una cómoda victoria por 3-0 en Montjuïc. Todos se daban palmaditas en la espalda. Pero si profundizamos un poco más, ese partido cuenta una historia diferente sobre dónde estaba realmente el Barça. Los principales atacantes del Athletic, Iñaki y Nico Williams, ambos comenzaron en el banquillo ese día, una elección táctica de Ernesto Valverde que ciertamente impactó el flujo.
Aquí está la cuestión: el Athletic Club, especialmente cuando está en San Mamés, es un animal completamente diferente. ¿Esa derrota por 4-2 en los cuartos de final de la Copa del Rey en enero? Eso se sintió más como la medida real. Dos goles de los hermanos Williams, uno en el minuto 105 de Nico para sellarlo, otro de Iñaki en el minuto 121. El resultado final favoreció al Barcelona, que estuvo persiguiendo sombras durante tramos significativos. Robert Lewandowski y Lamine Yamal anotaron, claro, pero el rendimiento general fue irregular. Yamal incluso falló una oportunidad clara al principio de la prórroga que habría empatado el partido 3-3. Esos son los momentos que duelen.
Contexto e Historia
**El Guantelete de San Mamés**
Ir a San Mamés nunca es fácil para el Barcelona. La atmósfera por sí sola puede desestabilizar a un equipo, y este Athletic de Valverde juega con una intensidad que pocos en La Liga pueden igualar. Presionan sin descanso, cazan en manada y no ceden ni un centímetro. Solo han perdido una vez en casa en la liga esta temporada –una derrota por 2-0 ante el Real Madrid en la jornada inaugural– y han marcado 34 goles allí en 15 partidos de liga. Eso es una fortaleza seria.
Miren, el mayor problema del Barcelona no es solo el rival; es su propia inconsistencia. Han perdido puntos en demasiados partidos cruciales. El empate 3-3 en casa contra el Granada en febrero, por ejemplo, se sintió como un colapso, especialmente después de tomar una ventaja de 1-0. Incluso en las victorias, a menudo parecen vulnerables. Marc-André ter Stegen ha tenido que realizar paradas milagrosas más a menudo de lo que a Xavi le gustaría. La estructura defensiva, particularmente sin Ronald Araújo en su mejor momento, a veces cede bajo presión. Y aunque Pau Cubarsí ha sido una revelación, todavía es un adolescente al que se le pide que ancle una línea defensiva.
Situación Actual
**La ausencia de Gavi sigue siendo un gran problema**
Todo el mundo está entusiasmado con el posible regreso de Gavi, y claro, se echa de menos su energía y mordiente en el mediocampo. Es un guerrero. Pero depositar todas las esperanzas del Barcelona en que él arregle mágicamente sus problemas con el Athletic Club es una ilusión. Gavi es un gran jugador, pero no es un código de trucos táctico. No transformará de repente a Andreas Christensen en un campeón mundial en el mediocampo defensivo, ni añadirá la amenaza de gol constante que ha faltado en las zonas centrales. El hecho es que el Barcelona no ha reemplazado adecuadamente la inteligencia defensiva y la distribución de Sergio Busquets. Se suponía que Oriol Romeu sería ese tipo, pero solo ha jugado 90 minutos en un partido de La Liga dos veces desde enero. Eso es una gran señal de alarma.
¿Mi opinión? Las debilidades defensivas del Barcelona, combinadas con el ataque implacable del Athletic, significan que este próximo enfrentamiento será otro encuentro agotador. Espero que el Athletic marque primero, y que el Barcelona pase el resto del partido tratando de salir de un agujero. Predigo una victoria por 2-1 para el Athletic Club.