El Costoso Hábito del Liverpool: Perder Puntos Como Calerilla
Kieran Gibbs dio en el clavo después del caótico empate 2-2 del Liverpool con el Tottenham. "Historia de la temporada", lo llamó, y honestamente, es difícil discutirlo. Ese colapso tardío en Anfield el 7 de mayo, permitiendo que los Spurs remontaran un 2-0, se sintió demasiado familiar. El gol de la victoria de Diogo Jota en el minuto 90 contra el Tottenham en ese partido debería haber sido el punto final, no la preparación para el empate de Richarlison dos minutos después. Ha sido una pesadilla recurrente para el equipo de Jürgen Klopp, esta incapacidad para cerrar los partidos, y les ha costado muy caro en la carrera por la Liga de Campeones.
Recordemos el Nottingham Forest el 22 de octubre, una sorprendente derrota por 1-0 ante el último clasificado de la liga. Luego estuvo el emocionante 3-3 contra el Brighton en octubre, donde Leandro Trossard anotó un hat-trick y el Liverpool desperdició una ventaja dos veces. El partido contra los Wolves a principios de enero, una paliza por 3-0, también destaca. Estos no son solo incidentes aislados; son síntomas de un problema más profundo. El Liverpool ha perdido la asombrosa cifra de 20 puntos desde posiciones de ventaja esta temporada en la Premier League. Eso simplemente no es suficiente para un equipo con aspiraciones de luchar por trofeos, especialmente si se considera que la temporada pasada solo perdieron 10 puntos en tales situaciones.
Análisis Clave
Aquí está la cuestión: la gente señala el mediocampo, y no se equivocan. Fabinho ha sido una sombra de lo que fue durante largos tramos. Jordan Henderson, aunque sigue esforzándose, no puede cubrir el terreno que solía cubrir. Pero el problema mayor, en mi opinión, radica en la fragilidad mental de la defensa cuando el impulso cambia. Se ponen nerviosos. Cuando los Spurs comenzaron a presionar después de que Harry Kane recortara distancias en el minuto 39, se podía ver cómo se encogían de hombros. La misma historia contra el Arsenal en abril, cuando perdían 2-0 en 30 minutos, solo para remontar y empatar 2-2. Buena lucha, claro, pero ¿por qué encajar esos dos goles tempranos en primer lugar?
Los números subyacentes cuentan una historia similar. El Liverpool ha encajado 42 goles en 35 partidos de liga esta temporada. El año pasado, solo encajó 26 en toda la campaña de 38 partidos. Eso es una regresión masiva. Alisson Becker, a pesar de todos sus heroísmos, se ha visto expuesto con demasiada frecuencia. Virgil van Dijk, una vez una fuerza impenetrable, ha tenido momentos esta temporada en los que ha parecido sorprendentemente falible. Los laterales, Trent Alexander-Arnold y Andy Robertson, siguen siendo brillantes en ataque, pero la solidez defensiva simplemente no está ahí de forma consistente.
Mira, lo entiendo. Las lesiones han jugado un papel importante, particularmente las de Luis Díaz y Thiago Alcântara. Pero todos los equipos lidian con lesiones. Los equipos verdaderamente de élite encuentran la manera de navegar por esas aguas turbulentas. Lo que separa a un contendiente al título de un aspirante a los cuatro primeros puestos son a menudo esas ganancias marginales, esos momentos en los que cierras la puerta y aseguras un resultado. El Liverpool no ha estado haciendo eso.
Análisis Táctico
¿Mi opinión? A menos que Klopp traiga a dos mediocampistas de primer nivel y un central dominante este verano, el Liverpool se perderá la Liga de Campeones la próxima temporada.
