El Agarre Menguante del Liverpool: Otro Empate, Otro Paso Perdido
Kieran Gibbs dio en el clavo. ¿Ese empate 2-2 contra el Tottenham en Anfield a principios de mayo? Esa es la temporada entera del Liverpool en pocas palabras. Dos goles arriba en 20 minutos, navegando, y luego simplemente pisaron el freno. Son Heung-min recorta distancias en el 70, y Richarlison —sí, *ese* Richarlison— empata en el 93. No son solo dos puntos perdidos; es una pesadilla recurrente. Este equipo, que hace solo unos años se sentía invencible, ahora parece perpetuamente al borde del colapso.
¿Recuerdan la temporada 2019-20? Ganaron la liga por 18 puntos, terminando con 99. El año anterior, 97 puntos y un trofeo de la Champions League. Ese era un equipo que sabía cómo matar un partido. ¿Este Liverpool, sin embargo? Han perdido 20 puntos desde posiciones ganadoras en la liga esta temporada. Veinte. Eso es más que el Arsenal, el Manchester City y el Manchester United combinados. No es un error; es un patrón. Miren el partido contra el Manchester United en abril: 2-1 arriba, luego Bruno Fernandes anota desde 40 yardas, y Kobbie Mainoo la clava. Dos puntos perdidos. Incluso la victoria por 3-1 contra el Sheffield United requirió un trallazo tardío de Alexis Mac Allister para calmar los nervios después de haber concedido un empate.
Análisis Clave
Aquí está la cuestión: puedes culpar a los errores individuales todo lo que quieras. La distribución de Alisson Becker contra los Spurs, el pase suelto de Harvey Elliott que llevó al gol de Son. Pero es más profundo que eso. A este equipo le falta la presión implacable y asfixiante que los definía bajo Jürgen Klopp. Todavía lo intentan, claro, pero la intensidad no está ahí durante 90 minutos. Trent Alexander-Arnold todavía crea magia en ataque, dando 10 asistencias la temporada pasada, pero también es superado con demasiada frecuencia en defensa. Virgil van Dijk, una vez una fuerza impenetrable, tiene momentos en los que parece un paso lento. Sigue siendo un defensor de clase mundial, pero el aura de invencibilidad a su alrededor se ha desvanecido ligeramente desde su lesión de ligamento cruzado anterior en 2020.
El mediocampo también ha sido una puerta giratoria. Fabinho se fue, Jordan Henderson se fue. Wataru Endo ha sido un sólido parche, pero no es el Fabinho de su mejor momento. Dominik Szoboszlai empezó como un tiro, luego se desvaneció. Mac Allister ha sido el más destacado, anotando siete goles y asistiendo cinco en la liga. Pero la mordida colectiva, la capacidad de ganar el segundo balón y lanzar inmediatamente un ataque, es inconsistente. Han concedido 40 goles en 36 partidos de liga esta temporada. En 2019-20, concedieron 33 en 38. Esa diferencia de siete goles, repartida en 36 partidos, te dice todo sobre su solidez defensiva, o la falta de ella.
Hablando en serio: la marcha de Klopp no es solo un cambio de entrenador. Es el final de una era que vio al Liverpool regresar a la cima del fútbol inglés y europeo. Pero el equipo que deja atrás está cansado, mental y físicamente. Esta plantilla necesita una renovación seria, particularmente en defensa y mediocampo, más allá de simplemente traer un nuevo delantero. Les digo, Arne Slot se está metiendo en una reconstrucción más grande de lo que la mayoría de la gente reconoce.
Análisis Táctico
La próxima temporada, el Liverpool terminará fuera de los dos primeros puestos por segunda vez en tres años.
