El Juicio de Slot: El Viaje a Galatasaray se Cierne Grande para el Nuevo Entrenador del Liverpool
Las cosas se están torciendo en Merseyside, y rápido. Arne Slot, a pocos meses de la ingrata tarea de suceder a Jürgen Klopp, ya está sintiendo la presión. El viaje del Liverpool a Estambul para enfrentarse al Galatasaray en la Liga de Campeones el martes por la noche no es solo otro partido de la fase de grupos; parece un referéndum sobre su mandato inicial. Si pierde, o incluso empata de forma poco convincente, los susurros en Anfield podrían convertirse en un rugido a todo pulmón.
Seamos realistas, el comienzo de la temporada de la Premier League ha sido un desastre absoluto. Perder puntos contra el recién ascendido Ipswich Town en una derrota por 2-0 en la jornada inaugural fue un shock. Luego vino el empate en casa contra el Brentford, un partido en el que desperdiciaron una ventaja de 2-0, concediendo dos goles en los últimos diez minutos. Eso son cuatro puntos perdidos en dos partidos ganables, dejándolos en el puesto 12. No son solo los resultados, es la forma en que se producen. La intensidad característica, el gegenpressing que definió la era de Klopp, parece haberse evaporado. La posesión promedio del Liverpool ha bajado al 57% desde el 63% de la temporada pasada, y sus tiros por partido han disminuido de 17.5 a 14.
La cuestión es que la Liga de Campeones se suponía que era un nuevo comienzo, una competición diferente para provocar un resurgimiento. Pero incluso allí, ha sido irregular. El empate 1-1 en su primer partido contra el Sturm Graz fue olvidable, salvado solo por un gol tardío de Darwin Núñez en el minuto 88. Núñez, que firmó por 85 millones de libras en 2022, aún no ha marcado esta temporada en ninguna competición. El equipo parece desarticulado, carece de cohesión en el mediocampo y es vulnerable en la defensa. Virgil van Dijk, normalmente una figura imperiosa, ha parecido sorprendentemente inestable, particularmente en el juego aéreo. El Galatasaray, mientras tanto, está volando alto en la Süper Lig, liderando la tabla con tres victorias en tres partidos y una diferencia de goles de +7. Mauro Icardi, su delantero veterano, ya ha marcado cuatro goles a nivel nacional. Estarán oliendo sangre.
Aquí está mi opinión: Slot consiguió este trabajo porque era la opción accesible, no necesariamente la que mejor encajaba. Sus equipos del Feyenoord jugaban un fútbol atractivo, claro, pero el salto a dirigir a un gigante global como el Liverpool, con su inmensa presión y expectativas, está resultando ser un abismo. No ha logrado imprimir su visión táctica, y los jugadores parecen perdidos. Se ven destellos de lo que quiere –transiciones rápidas, presión alta– pero es inconsistente, casi vacilante. La plantilla, en gran parte el mismo grupo que luchó por el título el año pasado, debería estar rindiendo mejor que esto. No es un problema de talento, es un problema de liderazgo y aplicación táctica.
Una derrota en Estambul dejaría al Liverpool con solo dos puntos de nueve en su grupo de la Liga de Campeones, lo que haría increíblemente difícil la progresión. Más importante aún, pondría a prueba severamente la paciencia del Fenway Sports Group y de la famosa y apasionada afición de Anfield. La buena voluntad del nombramiento de Slot ya se ha disipado en gran medida. La narrativa cambiará rápidamente de "nuevo entrenador encontrando su ritmo" a "¿es el hombre adecuado?". Una actuación sólida, incluso una victoria sufrida por 1-0, podría darle un respiro muy necesario. Cualquier cosa menos, y los llamados al cambio se volverán ensordecedores.
Mi audaz predicción: el Liverpool consigue un empate en un desordenado 2-2, con Cody Gakpo finalmente rompiendo su sequía goleadora, pero el rendimiento general seguirá dejando más preguntas que respuestas sobre el futuro a largo plazo de Slot.



